martes, 11 de enero de 2011

Lucha Sin Guerra

….Como si mirase al vacio, perdido en un vasto mar, entre el sonido del silencio, adonde yacen los guerreros caídos, allí donde las palabras flotan en la oscuridad, cautivo de la ironía decide enfrentar a la muerte y la soledad, antiguos delirios lo atormentan dando cabida al sentir de viejas cicatrices, en sus manos yacen pruebas de antiguas batallas, la fe y el dolor en un canto al unísono recuerdan el sentir de la soledad compartida, ardiendo el fuego negro en la decidida mirada, las llamas destruyen las viejas creencias, y el fuego no se apaga, no retrocede, mantiene vivo el anhelo, señal de cambio, muestra de valor, los ayeres en un ciclo formando parte del pasado, del cual barreras invisibles dan fe a la búsqueda del cambio, y ya no entre sirenas que encanten con dulces melodías, ya no guiado al tormentoso mar del que proviene su mirada, con el alma desgarrada camina entre restos de antiguas guerras, su mirada no vacila ante el tétrico escenario, decidido a atravesarlo camina sin rumbo definido, tan solo su virtud lo guía, tan solo su deseo lo protege, es así como se olvida de la pleitesía  hacia antiguos ídolos de civilizaciones destrozadas por delirios de perfección, es así como de su interior surge su valor, sin armaduras ni armas mortales enfrenta los días, buscando sin buscar aquello que no necesita encontrar, percibe su realidad, y si alguna vez una luz le acompañase, que su reflejo sea dicha y no agonía, que su brillo sea alegría y no un cruel vestigio de ironía, y no buscar su posesión ya que esto solo apagara el deleite de su compañía, avanza en el tiempo aceptando su pasado dejando el odio de lado, y en su camino almas en pena y demonios perdidos encontrará, pero en su deber no está el ayudar,  es su voluntad la que decide guiar y enseñar, habrá también aves cual fénix que presten su atención y orienten al observar una desviación, al igual que aves de carroña esperando la oportunidad de consumir los sueños, he ahí la importancia de las batallas perdidas, en las cuales se aprende a distinguir entre e ilusiones y atravesar desilusiones, y si alguna vez el sentir del dolor cual punzada mortal, desvaneciese los deseos de continuar, recordad la sensación el desanimo la incomprensión, todo aquello que alguna vez alimento los fantasmas del pasado, recordad como entre ríos de sangre surgió el valor del interior, como sin luz que guiase entre las sombras, los pasos marcaban su propio ritmo, porque el viaje no es lucha es experiencia, es el éxtasis del continuo aprendizaje lo que da sentido y lo hace ameno, es el simple hecho  de vivir el camino, aceptando el destino,  no en el orgullo ni la humildad, tan solo inmerso en la realidad, prosigue su viaje al despertar de la irrealidad ….

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