….Siempre ha sido inquietante para mí el observar cómo, siendo dos caras de una misma moneda, los seres humanos nos aferramos a vivir en una insípida lucha de supremacías, obviando ingenuamente, quizás por cuestiones de ego, que uno de los orígenes de nuestros conflictos a los cuales atribuimos como culpables a "ellas/os", se halla en las ideas predefinidas por nosotros mismos en las relaciones que vivimos, y que no nos dejan observar de manera "nítida" la forma en que realmente se presentan, tal vez el principal obstáculo hacia ese "amor mítico" y casi poético con el que la mayor parte de los seres humanos fantasea, es creado por nosotros mismos....
No hay comentarios:
Publicar un comentario